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Acción sindical

Agente de la guardia urbana herido por un esquizofrénico

En la tarde del miércoles 20 de marzo, un agente de la Guardia Urbana de Barcelona resultó lesionado por un enfermo mental que se había encerrado en su domicilio y según manifestaba su hermana, portando sendos cuchillos en las manos amenazaba con suicidarse.

Por suerte no tenemos que lamentar una desgracia, porque el compañero recibió una cuchillada en el cuello a escasos centímetros de la arteria.


Pasado el momento de acaloramiento al saber la noticia de la intervención policial, y tras un análisis respetuoso con los intervinientes podemos concluir que ante una situación de riesgo de una persona, que enajenada, amenaza con la pérdida de su propia vida, ante todo hemos de realizar un ejercicio de cautela y una respuesta policial proporcionada y segura, a fin de preservar nuestra integridad durante las acciones que se pudieran producir.

De nada sirve que un intento de anticipación a una excitación irracional de un desequilibrado se lleve por delante la vida de un policía que en aras de una buena praxis policial relegue su integridad y las consecuencias que para los suyos puedan conllevar su pérdida.

Se debía haber esperado para intervenir a la presencia de los equipos de la ARRO, formados y con material adecuado, que al final y después de que nuestro compañero resultase lesionado, fueron los que se hicieron cargo de la intervención con el final ya conocido del inevitable uso de las armas de fuego.

Sin entrar en más valoraciones de los hechos, el caso es que debido a la decisión de la premura en la respuesta policial y la escasez de recursos humanos hizo que intervinieran una patrulla de la Guardia Urbana y dos mandos de CME, todos ellos de los servicios de respuesta de las SPO. Las circunstancias y el resultado ya son conocidos e inevitables.

A la alcadesa Colau le tenemos que agradecer una vez más su deplorable gestión realizada en favor a la Guardia Urbana. No nos ha dotado de personal suficiente para afrontar las labores policiales que las diferentes problemáticas de la ciudad nos hacen acometer, no nos ha dotado de herramientas básicas de intervención como la pistola táser que garantice la integridad física de la Guardia Urbana o de aquellos que en actitud violenta se nos enfrentan, no nos ha proporcionado recursos materiales como el arma larga ni formación específica de calidad para realizar los controles policiale de paso con garantías, ha extinguido la unitat de suport policial (promesa realizada a los radicales de la CUP) que resulta de una ayuda inconmensurable para el resto de las unidades de la Guardia Urbana y sobre todo, y eso sí, ha servido de reclamo a todo tipo de mafias y delincuentes de índoles diversas a que se afinquen en la impune y acogedora ciudad de Barcelona que ella con su magnánima generosidad a lo delincuencial gobierna.

Desde aquí hacemos un llamamiento a toda la plantilla de la Guardia Urbana para que realicemos un trabajo de introspección y debido a que el gobierno municipal no vela por su propia policía, seamos nosotros quienes efectuemos nuestro trabajo con la suficiente seguridad de proteger aquello que nos resulta de mayor importancia, nuestra propia vida y la de nuestros compañeros.


DIRECCIÓN SAPOL.

Barcelona, 22 de marzo de 2019




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