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Acción sindical

Ser policía en los tiempos que corren...

Ser policía es un trabajo peligroso, complejo por su diversidad de competencias y desagradecido, mucho más en los tiempos que corren tanto política como socialmente. La mayoría de los policías con nuestro esfuerzo, profesionalidad e implicación queremos dejar una huella, aportando nuestro granito de arena en aras de conseguir una sociedad con una calidad de vida mejor y más segura. Ser policía requiere además de vocación, sacrificio y gracias a nuestra actitud en el trato con el ciudadano conseguir ganarnos su respeto y confianza.

Las herramientas que utilizaba la Guardia Urbana no mucho tiempo atrás eran bolígrafo, talonario, guía de la ciudad y con suerte te podía tocar una emisora de radio enorme, que en muchos lugares de la ciudad no tenía cobertura. Aquellos compañeros con ciertos años de antigüedad conocen y son conscientes de donde venimos y de que la mayoría de las condiciones laborales, económicas y sociales que tenemos en la actualidad han costado mucho conseguir. Por ello, es un acto de responsabilidad individual y colectiva valorar, mantener, proteger y mejorar nuestras condiciones laborales para no retroceder en el tiempo.

No hay que dejarse engañar ni manipular por personas que todo lo critican y no aportan nada (quizá por ignorancia), que no han sido nunca un buen ejemplo de nada, que sólo han mirado por sus intereses personales y una vez obtenidos no han cumplido nada de todo lo prometido, que tienen un ego tan grande que no respetan a nadie y viven como parásitos agenciándose el trabajo y los logros de los demás. 

Se puede escoger entre multitud de carreras y profesiones, todas ellas necesarias, loables e importantes, pero cuando uno decide ser parte de la Guardia Urbana debería ser consciente de que se trata de un servicio público, al servicio de la ciudad y del ciudadano, que trabaja las 24 horas del día los 365 días del año y además de mirar por nuestra propia seguridad (hay quien pide que estemos en primera línea, mientras ellos lo miran desde la barrera) se tiene que velar por la seguridad de los ciudadanos.

En nuestra plantilla tenemos muchos ejemplos de trabajo y sacrificio por los demás, pero queremos hacer mención especial al compañero Juan Miguel Gervilla, asesinado por la banda terrorista de ETA la mañana del 20 de diciembre del año 2000, mientras se encontraba regulando el tráfico en la calle Numancia con la Avenida Diagonal, cuando intentó ayudar a dos hombres a los que se les había averiado el coche. Juan Miguel dio su vida y con ello salvo muchísimas otras.

Por ese motivo SAPOL en mayo de 2018 a través del grupo del Partit dels Socialistes de Catalunya instó a la Comissió de la Ponencia del Nomenclator para que se le dedicará el nombre de una calle en el distrito de les Corts, comisaria a la que pertenecía y no cesaremos en seguir trabajando hasta conseguirlo.

Desde SAPOL, único sindicato profesional en el ayuntamiento de Barcelona, mayoritario en la Guardia Urbana de Barcelona y formado por policías al servicio de policías, no nos cansaremos nunca de defender los derechos de los policías y trabajar para seguir consiguiendo mejoras en todos los ámbitos para la plantilla.

Ante los riesgos evidentes contra nuestra integridad a los que nos debemos enfrentar a diario por el hecho de ser policía, conocedores de las dificultades que en muchas ocasiones supone llevarlo a cabo, os pedimos un esfuerzo en el cumplimiento exquisitamente escrupuloso de todas aquellas normas de las medidas de autoproteción publicadas por la Jefatura de la Guardia Urbana.



Dirección SAPOL



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