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SAPOL prensa

Barcelona destina a uno de cada cuatro nuevos urbanos a Ciutat Vella

Cuarenta agentes de un total de 199 graduados empezarán a patrullar el 3 de agosto el centro de la ciudad

La Guardia Urbana de Barcelona recibirá a partir del próximo 3 de agosto a 199 nuevos agentes que se incorporan al cuerpo tras aprobar el curso policial en el Institut de Seguretat Pública de Catalunya (ISPC). A Ciutat Vella, el principal punto caliente de inseguridad en la ciudad, se destinarán el 20% de los graduados, unos 40 efectivos, según el reparto de destinos facilitado por fuentes sindicales. El céntrico distrito acoge a casi uno de cada cuatro urbanos que en pocos días empezarán su período de prácticas patrullando por los 10 distritos barceloneses durante un año.

Los sindicatos valoran positivamente el aumento de número de agentes de las últimas promociones pero recuerdan que aun falta mucho camino para superar los actuales 3.000 agentes y llegar a la cifra ideal de 5.000.

Los trabajadores siguen reclamando más recursos policiales como la pistola Taser. De cara al agosto, prevén un mes de verano más tranquilo que el de 2019 por la escasez de turistas. Con un 40% de la plantilla de vacaciones, señalan la importancia de vigilar el repunte de casos para que los rebrotes no golpeen, de nuevo, al cuerpo como las centenares de bajas que sufrió en abril y mayo.

Sapol resalta la necesidad de incrementar los agentes del turno de noche, reforzado a partir del lunes con 60 policías en prácticas. Los 199 nuevos policías salen de una promoción inicial de 230 seleccionados. Por el camino, algunos han renunciado y otros no han superado el año de curso formativo en la escuela de policía de Mollet del Vallès.  

Jordi Rodríguez, portavoz de Sapol, alerta del "desequilibrio" entre agentes con experiencia y novatos. "Creemos que la distribución no es la más adecuada. Horta Guinardó es un ejemplo", señala. Desde CCOO, Juan Carlos González cree que la escasez de urbanos "veteranos" en ese distrito dificultará la formación de las parejas de patrullaje (los llamados binomios).

La norma obliga a que un urbano en prácticas forme un binomio con otro agente con experiencia. En Horta, dice Rodríguez, esta "mala planificación" del Ayuntamiento podría provocar la necesidad de crear patrullas formadas por un policía veterano y dos principiantes.

CURTIRSE EN L'EIXAMPLE Y CIUTAT VELLA

Eixample y Gràcia recibirán 40 nuevos agentes distribuidos en los diferentes turnos. Si Ciutat Vella es la zona perfecta para "curtirse" en la gestión de delitos como el tráfico de drogas, l'Eixample, explica González, es un distrito donde los recién salidos de la academia adquieren experiencia en materia de circulación. El distrito registra numerosos accidentes, retenciones de tráfico y alteraciones del tráfico rodado por manifestaciones.

El responsable de UGT en la GUB, Juan Francisco Rodríguez, espera que el Ayuntamiento siga incrementando las tasas. Recuerda que desde principios de 2019 se jubilaron muchos agentes después de la aprobación del anticipo de jubilación que permite el retiro a los 59 años. Ahora, comenta, la entrada y salida de funcionarios "empieza a regularizarse".

Sapol ve con buenos ojos el incremento de plantilla pero considera que existe una prioridad: ampliar el número de comisarías. "En La Rambla están saturados. No hay más personal porque no caben", describe su portavoz. "El problema en la Guardia Urbana de Barcelona es que no se invierte", critica este sindicato, que lamenta que el proyecto de la nueva comisaría de Sarria - Sant Gervasi, cuya finalización estaba prevista para 2024, se haya aplazado sine die.

UN VERANO TRANQUILO

Rodríguez (Sapol) opina que la delincuencia "no ha bajado demasiado" y alerta de que los ladrones, a falta de víctimas en el centro, están actuando en otros distritos como Sarrià y Les Corts.


Fuente: Metropoli Abierta

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