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​Sapol critica que "Ada Colau ni se ha dignado a hablar con nosotros en toda la legislatura"

La Guardia Urbana de Barcelona reclama que el Ayuntamiento que preside Ada Colau les dé una gratificación por el tremendo esfuerzo que han hecho durante los meses más duros de la pandemia. Quieren, de esta forma, que se les reconozca, de la misma forma que se ha hecho con otros colectivos que han estado luchando en primera línea, las muchas horas de dedicación y el enorme riesgo que han tenido que sufrir cuando la falta de material de seguridad adecuado no les impidió estar en primera línea.

Por ello, el sindicato Sapol, mayoritario dentro de la Guardia Urbana de Barcelona, se ha dirigido a la alcaldesa de Barcelona para pedirle que les dé una gratificación a los agentes que han puesto en riesgo su salud.

Así lo deja claro Jordi Rodríguez, portavoz del sindicato en declaraciones a CatalunyaPress. "Llevamos desde el inicio de la pandemia reclamando una gratificación no solo para la Guardia Urbana, sino para todos los que forman parte de los servicios esenciales del Ayuntamiento. Muchos nos hemos visto obligados a trabajar con una carga superior a la que teníamos antes y, además, con el riesgo por trabajar en las condiciones en las que lo hemos hecho. Solo en la Guardia Urbana ha habido unas 1.000 personas entre afectados y confinados con sus familias. En una plantilla de 3.000 eso representa un tercio del personal".


FALTA DE RECURSOS

Igualmente, desde el sindicato se quejan de la falta de recursos que tuvieron durante la primera fase de la pandemia, que provocó que tantos miembros del cuerpo se vieran afectados. "Las condiciones de nuestro trabajo han sido precarias por falta de recursos, como mascarillas, guantes, etc. En este sentido el Ayuntamiento de Barcelona no ha sido ningún ejemplo, más bien todo lo contrario. Nos hemos visto obligados a luchar con muchos inconvenientes y creemos que ese esfuerzo y esa adaptación de la plantilla a esas circunstancias merecen algún tipo de agradecimiento por parte de la administración", afirma Jordi.

Además, el portavoz de Sapol  recuerda que "en otros sectores y en otros municipios sí lo han hecho. Por ejemplo, en Sant Cugat han decidido ofrecer una gratificación a los trabajadores de los servicios esenciales dándoles una gratificación económica".


BATLLE, BLOQUEADO

La llegada del Albert Batlle como teniente de alcalde de Seguridad de Barcelona supuso, al principio, una cierta mejora ya que demostró un mayor interés y una mayor preocupación por los problemas que arrastra el cuerpo de policia local. Así lo reconoce el portavoz de Sapol, que defiende que "ha intentado mejorar algunos problemas casi endémicos que tenemos y que se han agravado con Colau. Se han arrastrado durante su gestión por su negativa a afrontar este tipo de problemas o de dar recursos, a lo que se niega por su posición contraria a los cuerpos y fuerzas de seguridad. No ha usado la Guardia Urbana en beneficio de la ciudad, ha sido una cuestión de cariz político e ideológico".

Y desde el sindicato le recriminan a la alcaldesa su nulo interés en reunirse con ellos para conocer de primera mano los problemas del cuerpo. "En todos los años que lleva como alcaldesa, hemos intentado hablar con Ada Colau y nunca nos ha respondido. Y eso que somos el sindicato mayoritario de la Guardia Urbana, pero nunca ha querido ni siquiera atendernos. Ese es el tipo de gestión que hace respecto a la Guardia Urbana", asegura Jordi Rodríguez.

Respecto a la labor de Batlle, el portavoz de Sapol reconoce que "empezó bien ya que tiene otro pensamiento de la utilidad que tiene una policía dentro de un municipio para que la convivencia sea más pacífica. Hay que tener en cuenta que nosotros nos limitamos a aplicar las normas que ellos dictan. Pero él se ha encontrado, en muchos de los temas que ha intentado solucionar, bloqueado".


GRATIFICACIÓN

Desde el sindicato reconocen que en su último escrito al consistorio "hemos pedido una gratificación de 1.500 euros brutos para cada agente, por factores como el riesgo, la dedicación y la atención a los ciudadanos. Pero lo pedimos para todos los servicios esenciales. Ha habido muchas personas que, además de haber sufrido sobrecarga de trabajo y estrés, se han contagiado en el ejercicio de su trabajo".

Además, el portavoz de Sapol critica que han sido muchos los altos cargos que se han quedado en casa sin ir a trabajar a su despacho, mientras los guardias urbanos o los bomberos sí han tenido que hacerlo con escasas medidas de seguridad. "Nosotros teníamos que estar en nuestro despacho o en el coche patrulla mientras ellos estuvieron dos meses sin acudir a su puesto de trabajo. Esa diferencia de trato debería verse recompensada ya que nosotros, los bomberos o los sanitarios tuvimos que hacer un esfuerzo descomunal haciendo tareas como limpiar los centros o trasladando los enfermos de un centro a otro", afirma Jordi.

Sí reconoce que la situación, en cuanto a recursos se refiere, es mucho mejor en esta segunda ola del Covid-19. "Ahora no nos podemos quejar de recursos", dice Jordi. "Desde la jefatura se presionó al Ayuntamiento para que no se durmiese en los laureles y ahora hay stock para las necesidades de cada día. Hay que tener en cuenta que trabajamos unas 900 personas cada día y eso supone un stock de mascarillas o guantes para las intervenciones que tenemos que hacer. A día de hoy, el tema está resuelto, en el futuro ya veremos", concluye.


Fuente: Catalunya Press

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