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Alertan de un aumento "exponencial" de la violencia contra los policías que desalojan 'botellones'

Sindicatos de Mossos y de la Guardia Urbana piden más personal, formación y material para las tareas de orden público

Varios sindicatos de los Mossos d'Esquadra y de la Guardia Urbana han denunciado el crecimiento "de manera exponencial" hacia los agentes este verano durante los desalojos. Los episiodios de lanzamiento de botellas y otros objetos cuando la policía actuaba en estas concentraciones, como se han visto durante las fiestas de Gracia y Sants las últimas noches, se repiten en otros municipios catalanes a menor escala, según apunta el portavoz del principal sindicato de Mossos SAP-Fepol, Toni Castejón, quien añade que las multitudes son "incontrolables" pero que en algunos pueblos catalanes, agentes locales son recibidos con hostilidad por decenas de personas.

Un problema social

El portavoz del sindicato mayoritario de la Guardia Urbana SAPOL, Jordi Rodríguez Lima, señaló que los operativos están "sobrepasados" en estas actuaciones de desalojos pero reparte las culpas. Por un lado señala al Gobierno por no aprobar una normativa clara respecto al ocio nocturno que respalde la actuación policial y de los ayuntamientos para aplicar medidas que garanticen el control de los riesgos sanitarios por la pandemia. "Actuamos en la calle por seguridad de todos", señaló Rodríguez Lima quien también considera que "la sociedad ha perdido el control".

"Ahora ya no hay valores ni respeto para el policía, ni para ninguna autoridad", explica el portavoz de SAPOL quien recuerda que "irse de fiesta no tiene que conllevar un enfrentamiento con los agentes". Además, asegura que también existe el problema económico de las personas que salen a divertirse y que no se gastan lo mismo en un 'botellon' que en locales de ocio. En este sentido señala que no sólo hay gente joven sino también de todas las edades consumiendo en la calle. Por si no tuvieran bastante con actuar frente a grupos multitudinarios, Rodríguez Lima señala que los policías se encuentran con un problema añadido y es que cualquier intervención es grabada por numerosos teléfonos móviles para captar cualquier "equivocación policial". "Es una forma de trabajar complicada, ya que condiciona cualquier actuación saber que te controlan así", añade.

Cargas en Sants

Los últimos episodios de violencia contra la policía se pudieron ver la pasada madrugada en las fiestas de Sants cuando un grupo de personas lanzó objetos a los agentes de Mossos y Guardia Urbana que trataban de desalonar el parque de la Espanya Industrial. Allí se concentraron miles de personas para beber sin distancia social y muchas sin mascarilla.

Hubo cargas policiales y se pudieron ver como varios grupos salían corriendo cuando llegó la policía. Algunos incívicos movieron contenedores de basura para usarlos como barricadas en el lanzamiento de objetos y se han registrado actos vandálicos, como cristales rotos en coches y comercios. 

Por otro lado, el conseller de Interior de la Generalitat, Joan Ignasi Elena, aseguró que este fin de semana se han sumado 300 agentes más para ayudar a los dispositivos conjuntos con las policías locales para controlar la seguridad" tras el fin del toque de queda, sin contar las 113 dotaciones que ya habían implementado. Elena añadió que han dado apoyo a los ayuntamientos de varias localidades de Catalunya para contribuir a mantener el orden público y "hacer cumplir la normativa que existe por la pandemia y que se ha hecho a base de horas extras" de los agentes.

"Ha habido un incremento de efectivos de un 25% respecto el 2019, lo único que podemos hacer es poner más efectivos, pero nosotros no podemos contactar de un día para otro con agentes, con los efectivos que tenemos se tiene que hacer este servicio", remarcó.


Fuente: El Mundo Cataluña

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