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La protesta por la "dignidad policial" se convierte en un clamor contra la Generalitat por la falta de seguridad

Sindicatos y asociaciones de Mossos y policías locales convocan una manifestación en Barcelona a la que acudirán miembros de otros colectivos.

Lo que empezó hace unas semanas como un clamor de los cuerpos policiales en Cataluña contra la Generalitat y otras administraciones ante "una situación insostenible" va camino de convertirse en una protesta generalizada para pedir mejoras en la seguridad y en el orden público. Los sindicatos y asociaciones de Mossos d'Esquadra y Policías Locales ya dejaron claro cuando convocaron la manifestación prevista para este sábado en Barcelona que la situación había "llegado al límite" por lo que, ante "la gravedad de la situación, consideramos que no somos sólo los cuerpos policiales quienes hay que movilizarse".

"La sociedad civil, huyendo de la instrumentalización política denunciada, debe sentirse interpelada, ya que también se ve afectada por la situación actual y sufre en primera persona, sus nefastas consecuencias", señalaban las entidades convocantes de la protesta que han visto como su petición de apoyo ha sido escuchada. Y es que en la manifestación no sólo estarán presentes representantes de los diversos cuerpos policiales sino también agrupaciones, organizaciones y plataformas ciudadanas que quieren dar apoyo a la reivindicación de los agentes además de reclamar más seguridad en las calles.

El desencadenante de la movilización convocada por los sindicatos de Mossos SAP-FEPOL, USPAC-USCOP, SPC, SME, CAT-ME, Seimei-FEPOL, SICME, AFITCME y SEI; de las Guardias Urbanas y Policías Locales SICPOL, SFP-FEPOL, SAPPL y SAPOL, así como también la asociación profesional de los Mossos, fue los ataques a las agentes durante las intervenciones de orden público, principalmente en el control de botellones, en el pasado verano. Sin embargo, la protesta se ha hecho extensiva a la situación de seguridad.

Así, a la convocatoria prevista para este sábado también irán otros colectivos, como taxistas, comerciantes, asociaciones vecinales e incluso partidos políticos, entre muchos otros. "Pedimos que nada de banderas, nada de logos y ningún protagonismo a la política, una de nuestras reivindicaciones es que no se nos politice, por lo que pedimos lo mismo a los que quieran venir", explica el portavoz de Fepol, Toni Castejón. También está previsto que vengan agentes de otros cuerpos de Fuerzas y Seguridad del Estado de otras partes de España, como Guardia Civil y Policía, que ya han expresado su apoyo a la manifestación.

"El momento crítico que vivimos merece esta protesta", señala Castejón quien añade que "no recuerdo una situación tan compleja en la calle, hemos hecho manifestaciones por temas salariales o falta de medios, pero ahora se suma la pérdida de la autoridad que sufrimos, con el alto nivel de violencia e inseguridad y el ninguneo político hacia los policías. Es el momento de dar un golpe encima de la mesa".

Un toque de atención

En un comunicado conjunto, los organizadores aseguran que no salen a protestar para reivindicar mejoras laborales sino "para defender nuestra profesión y la seguridad pública. Es evidente que una sociedad democrática madura, que persigue la libertad y la justicia social, debe tener unos cuerpos policiales que garanticen los derechos de su ciudadanía. Y Cataluña es evidente que los tiene. Los cuerpos que a día de hoy conforman la Policía de Cataluña han demostrado a lo largo de sus respectivas historias, que están preparados para superar los retos a los que se vayan enfrentando". 


Pese a esto, los sindicatos remarcan que "en los últimos tiempos hemos sido objeto de ataques directos que han provocado una falta de autoridad y una deslegitimación de nuestra profesión. La politización constante de nuestra profesión, la utilización partidista para desgastar al gobierno de turno y la falta de valentía política para defender al cuerpo de Mossos y a las respectivas policías locales, los vigilantes municipales y en las guardias urbanas ante según qué sectores, así como las agresiones (demasiado continuas) que hemos ido sufriendo, nos han llevado hoy a la calle".

Para los representantes de los trabajadores públicos "las imágenes (virales todas ellas) que se han producido, especialmente los últimos meses, han incrementado el desgaste que los colectivos profesionales llevamos sufriendo la última década. La falta de recursos con los que hemos tenido que hacer frente a situaciones extremadamente complejas han provocado un agotamiento evidente que, sumado a la falta de apoyo político (en conjunto), nos han llevado a esta situación insostenible".

Ante esta situación, los organizadores aseguran que salen a la calle para dar "un toque de atención generalizado a todos aquellos que a nosotros también nos representan". "Con el respeto pero con la firmeza que la situación actual nos exige, los reclamamos que actúen con la determinación necesaria que proteja a la Policía de Cataluña" señalan y añaden que "en caso de no hacerlo es evidente que el estado del bienestar se verá gravemente afectado".

Sin embargo su petición va más allá de los responsables políticos de las administraciones y recuerdan que "el debate sobre el modelo policial debe verse representado en sus conclusiones, por la amplia mayoría de la ciudadanía que no ve a la Policía de Cataluña como un enemigo, sino como un colectivo profesional que trabaja y garantiza su seguridad colectiva, anteponiendo-la incluso la seguridad individual de las personas que la integran". Así reclaman "un giro de 180 grados" para recuperar la dignidad policial.

Apoyo de Trapero

Los organizadores de la protesta recibieron ayer un apoyo inesperado. En su discurso con motivo del Dia de les Esquadres, el mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, lamentó el aumento de "comportamientos preocupantes de intolerancia" contra la policía avaladas por algunos sectores políticos y recordó que los agentes, como servidores públicos "esenciales", piden "respeto, no actitudes sumisas ni miedos ya superados a la policía". "La falta de respeto y la intolerancia con la autoridad afecta al pacto y al equilibrio social", aseguró.

Además, expresó su "preocupación" por "comportamientos preocupantes de intolerancia, no generalizados, no cuantitativamente relevantes, pero sí comportamientos grupales violentos que expresan una preocupante intolerancia" contra la policía y de actitudes que los avalan como debates públicos en los que "a aquel que tira una piedra a la policía se le otorga el título de activista". "El respeto hacia la autoridad y también el respeto hacia los agentes de la autoridad policial son un todo en un país democrático, son inseparables", dijo Trapero quien recordó que quien "avala" la falta de respeto a los agentes "se olvida de que la autoridad policial es delegada y viene de la autoridad judicial y gubernativa".

"Entendemos que el ejercicio al derecho a la concentración y a la manifestación tiene que molestar, porque si no, no son tales, así han avanzado nuestras sociedades, es lo que hicieron nuestros padres para conseguir escuelas, ambulatorios, mercados municipales y mil cosas. Pero me pregunto: ¿Qué tiene de cambiar el mundo lanzar piedras a la policía o quemar contenedores? ¿Cuál es este nuevo paradigma y qué tiene de transformador y de revolucionario?", señaló.

Guardias urbanos "menospreciados"

Los sindicatos policiales han convocado la protesta bajo el lema "por la seguridad pública y la dignidad policial" ya que consideran que "en los últimos tiempos las administraciones no dan apoyo a nuestra tarea como policías, servidores públicos y garantes del orden". Así el sindicato de la Guardia Urbana Sapol recordó que en concentraciones de ocio nocturno en Barcelona se han sentido "menospreciados por una parte de la ciudadanía, a veces poniendo en riesgo nuestra integridad" además de ver los destrozos en el comercio, mobiliario público, edificios y coches privados y "agresiones violentas a la policía con total impunidad".

"Y más que oír declaraciones condenando los actos vandálicos y criminalizando una parte de la sociedad por estos comportamientos incívicos, no hemos encontrado el apoyo de nuestros gobernantes en defensa de nuestro trabajo o de nuestros compañeros", señala el sindicato que lamenta "la evidente deriva social en cuanto al respeto a la ley y en las normas más elementales de convivencia. Una situación hasta ahora nunca vivida. Una situación que evidencia una grave crisis de seguridad pública".


Fuente: El Mundo

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